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Te quiero

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lunes, 14 de mayo de 2012

El Osito Panda que quería ser un oso polar y otro más

Imagen de Internet


El Osito Panda que quería ser un oso polar

El cuento es más o menos así (Hace 15 días lo contó nuestra monitora Alba y ya casi con el jaleo del ordenador ni me acuerdo de los detalles y las conclusiones son mías).

En unas montañas perdidas de China, en un hermoso bosque habitaba un osito Panda joven que quería ser un Oso polar. Tenía el cariño de su familia, manjares deliciosos y miel y unos hermosos prados para jugar.
Pero el Osito no estaba contento consigo mismo. Un día se vio reflejado en el lago y y descubrió en su pelos unas horrendas manchas negras que le afeaban. El quería ser blanquito sin una mancha, blanco como un oso polar
Así que ni corto ni perezoso intento teñirse las manchas con las acuarelas de su hermana pero no dio resultado alguno. Seguía igual demanchado.
Después probó con los polvos de su mami y tampoco. Las manchas estaban allí impolutas y no había manera de quitarlas.
Muy triste se fue caminar por el bosque en dónde vivía con su familia por un nuevo sendero.
Caminaba y caminaba pensativo en la mala suerte que tenía. ¿Por qué había salido tan feo? Con lo guapo que estaría blanco como la nieve.
En esto como por arte de magia apareció otro oso idéntico a él. Era otro oso panda. Se alegró mucho de verle, porque al menos tendría un amiguito, un confidente con quien compartir sus inquietudes.
Le contó lo apenado que estaba y cómo se había visto reflejado en el lago y había intentado quitarse esas horrendas manchas.
Su amigo le dijo:
-Pero que tonterías estás diciendo. Si eres guapísimo. Esas manchas te quedan muy bien. No ves lo contento que estoy yo con mi aspecto
-Pero a mi no me gustan argumentó. Me encantaría ser un oso polar, blanco como la nieve.
En esa discusión andaban los dos cuando de pronto empezaron a caer gotas de lluvia. Clinc, clinc, clinc, hasta que cayó un buen chaparrón. Cuando paró de llover el oso panda asombrado descubrió que su amigo en realidad no era un panda, sino un oso blanco que se había pintado las manchas.
La lluvia había borrado todas las manchas que se había pintado, porque el a su vez estaba descontento con su aspecto y en realidad lo que quería ser era un oso panda

Moraleja
A veces nos resulta difícil aceptarnos como somos y ser felices con nuestro aspecto o nuestra manera de ser.
Tratar de cambiar a toda costa no va a funcionar. Podemos mejorar sin duda pero no convertirnos en otra cosa
Si no nos aceptamos a nosotros mismos, nadie lo va a hacer.




A propósito de este cuento me vino a la cabeza uno que escuché hace mucho tiempo, en mi época colegiala que tiene algo que ver. Pero en este caso no se trata de la aceptación de uno mismo, sino de asumir las consecuencias de nuestros actos que libremente hemos elegido o decidido en la vida y sin embargo tenemos a veces la tentación de preguntarnos por “LO QUE PUDO HABER SIDO Y NO FUE”
Y si en vez de esto hubiera hecho esto otro seguro que mi vida hubiera cambiado. Y si ….

El cuento es el siguiente.
Eran dos amigas muy amigas que  lo compartían todo en la vida desde niñas. Un día ocurrió lo inevitable, sus  vidas tomaros  distintos. Una de ellos  decidió  casarse y la otra  optó  por la vida célibe e ingresó en un convento.
La casada se marcho a vive a otro país, tuvo tres hijos y su vida transcurría en la tareas de la casa (Como se decía entonces dedicada a “sus labores”
La monjita se dedicaba a sus rezos,  cuando no le tocaba la cocina  cuidaba del huerto y vivía en silencio lejos de todo  mundanal ruido.
Pasaron los años y la casada regresó a su país de origen y decidió a ir a visitar a su amiga  del alma.
La alegría  de las dos fue inmensa al reencontrarse después de tantos años. Estuvieron largamente charlando compartiendo sus experiencias, el día a día de cada  una y al final de la tarde se despidieron con un inmenso cariño.
Llagó la noche y cada cual en sus cama al acostarse tuvo estos pensamientos.
La casada: "Hay que ver que vida tan feliz  y aprovechada  mi amiga Rosa. Todo el día tranquila haciendo sus cosas, nadie la molesta, no tiene esta  este ajetreo cotidiano la mío. Los hijos el trabajo que dan, la convivencia con la pareja. Cuanto la envidio, ella si que supo elegir bien. Tenía que haberme decidido hacer lo que hizo ella”….
La monjita: “Carolina que suerte ha tenido en la vida. Ella si que lo supo hacer bien. No se encerró para siempre entre cuatro paredes. Tiene tres hijos maravillosos, un marido que la quiere. Y yo aquí entre rezos, el huerto y la cocina,  Si me hubiera casado  sería igual de feliz que ella"...


Moraleja
Lo mejor es aparcar esos pensamientos negativos Darle vueltas a lo que no tiene solución es una pérdida de tiempo.
Podíamos seguir hasta el infinito rizando el rizo: Y si me hubiera divorciado antes, y si me hubiera quedado soltera,;y si no hubiera tenido hijos, y si no hubiera dejado el trabajo, fulanita no trabaja fuera de casa ¿y si yo hubiera optado por lo mismo?, y si hubiera hecho otra carrera, y si hubiera comprado aquella casa, ese otro coche, y si hubiera montado en una moto en vez de coger este tren....

Y si no se hubiera roto el ordenador no tendría que molestar a mi amiga, pero considero que es una suerte poder hacerlo. Así que gracias  Beatriz  por dejarme tu ordenador a ratos. Procuraré no abusar de tu hospitalidad :-)

10 comentarios:

  1. La verdad es que nunca estamos conformes con nosotros mismos. Sólo cuando estamos peor valoramos lo bien que estábamos antes y a veces ya es demasiado tarde.
    Un abrazo.

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  2. Hola Katy: es muy humano pretender ser distinto a como somos, sin caer en que es imposible pues cuando queremos pensar o actuar de otra manera seguimos siendo nosotros. La vida nos va marcando el sendero por donde caminamos y nos va enseñando donde está la verdad, el bien, el prójimo..., si nos desviamos mala cosa. Me han gustado los cuentos con moraleja. Un abrazo

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  3. Madame, nunca estamos conformes con lo que tenemos. Las rizosas se alisan el pelo, y las que lo tienen lacio se lo rizan. Cuánto más fácil sería aceptarnos tal cual somos, pero es muy difícil conformarnos con eso :)

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  4. Siempre nos parece la casa ajena más hermosa y confortable que la nuestra, pero habría que ponerse a limpiar cada uno de sus rincones, enfrascarse en sus tareas cotidianas para que la valoración fuera distinta. Siempre queremos lo otro, lo que no nos es propio.
    Un fuerte abrazo.

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  5. Todos somos ositos pandas que queremos ser blancos, al igual que nunca estamos contentos con nuestra situación. Siempre queremos ser la otra persona, esa que ha tenido suerte en la vida, nunca la que está peor, claro.
    Besitos

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  6. Creo que una de las cosas mas dificiles es sabernos aceptar tal comos somos, creo que a veces nos asombramos de lo pocobuenos que somos.

    Pero con el tiempo y paciencia el espiritu renace es hermosos colores, que nos irradian plenamente.

    Cariños

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  7. Hola Katy!!!
    muy buenas las moralejas, todo pasa por algo, hay que aceptar lo que no se puede cambiar y sacar el mejor provecho a las decisiones que hemos tomado =)
    saludos!!

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  8. Muchas gracias por pasar. Os lo agradezco sabiendo que no podía contestaros como me hubiera gustado.
    El cuento tiene como habéis dicho muchas conclusiones, pero la más importante es saber aceptarnos tal como somos e ir mejorando.
    Un abrazo a todos y feliz semana

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  9. todo queremos tener algo o ser algo que no tengamos y ser igual a los demás hay que poner la diferencia y en esos aspectos todos tenemos cualidades

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    Respuestas
    1. Creo que uno debe de conocerse y aceptarse como es. No puedes querer ser igual a nadie, porque no hay dos personas iguales.Pero si trabajar para adquirir unas actitudes que te gusten de los demás,haciéndolos tuyos.
      Muchas gracias Camila por tu visita y comentario.
      Un abrazo

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

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